#44: No olvides ninguna superficie
Hay otra cosa que a menudo se pasa por alto cuando se trata de higiene: la limpieza de esas superficies oscuras que siempre tocas con las manos. Y me refiero a todas las superficies, incluso las que te dan escalofríos de solo pensarlo, como la parte inferior del asiento y la tapa del inodoro. Lo sé, lo sé, no es la tarea más glamurosa, pero créeme, ¡es importante!

Piénsalo, te lavas las manos con regularidad, pero si las superficies que tocas están cubiertas de gérmenes y bacterias, no sirve de nada. Así que agarra unos guantes, tu solución limpiadora favorita y ponte a fregar. Y no te preocupes: no tienes que compartir esta tarea con nadie. Puede ser nuestro pequeño secreto. Un hogar limpio es un hogar feliz, y un inodoro limpio es un trasero feliz.
